03 Sep 26

Cuidar de todos no debería significar olvidarte de ti. Foto: Cottonbro/Pexels

Tengo 39 años, soy madre de dos hijos, de 7 y 10 años, y llevo 12 años casada. Durante años traté de cumplir con todo y cuidar de mi familia porque mis padres, que viven en Venezuela, me enseñaron que debía estar pendiente de cada uno antes que de mí misma.

Trabajo ocho horas al día en una oficina y, aunque mis hijos se quedan en el after-school (actividades extra después de la escuela), al llegar a casa continúo con las responsabilidades del hogar.

Ahora, mi cuerpo y mi mente me están diciendo: “Basta”. Aunque duerma, despierto muy cansada. No puedo concentrarme y me irrito por cosas mínimas. También reconozco que me he desconectado emocionalmente de mi esposo y tampoco me interesa conversar con él.

Con sinceridad, me cuesta reconocer que necesito ayuda porque siento que debería poder con todo. Tengo miedo de estar fallando como madre o esposa y me preocupa que mi familia piense que soy débil si pido apoyo.

Sin embargo, quiero entender qué me está pasando y cómo puedo empezar a sentirme mejor. Por eso, quisiera compartir estas inquietudes con un especialista.

Me gustaría saber cómo puedo identificar si lo que estoy viviendo es estrés, ansiedad o agotamiento emocional. También me pregunto si esto les pasa a otras mujeres o si soy la única, porque siento que, de repente, dejé de ser yo misma y no entiendo por qué me cuesta tanto pedir ayuda sin sentir culpa.

Además, quisiera saber en qué momento debería buscar apoyo de un psicólogo o un psiquiatra y qué puedo empezar a hacer desde casa para recuperar mi energía, sentirme mejor y volver a conectar con mi esposo y mis hijos.

 

Laura,

Texas, Estados Unidos

 

RESPUESTA: Hola, Laura. Gracias por compartir algo tan personal. Lo que describes corresponde a un nivel elevado de estrés que está comenzando a afectar diferentes áreas de tu vida, incluyendo tu energía, tu productividad y tus relaciones personales.

En cuanto a los síntomas que mencionas, pueden aparecer cuando una persona tiene demasiadas responsabilidades durante mucho tiempo. El cansancio constante, la dificultad para concentrarte, la irritabilidad y la desconexión emocional indican que no hay suficiente espacio para cuidar de sí misma.

Respecto a la ansiedad generalizada, afecta a muchas personas en Estados Unidos y en diferentes partes del mundo. Para comprender mejor lo que estás viviendo, sería importante explorar otros aspectos de tu historia personal, antecedentes familiares, factores de salud, entorno social y las experiencias que han influido en la manera en que enfrentas las exigencias de la vida.

Cuando sentimos que dejamos de ser nosotros mismos

Lo que estás experimentando es común. Puede ocurrir tanto en mujeres como en hombres, aunque muchas de ellas suelen reportarlo con mayor frecuencia debido al número de responsabilidades que tienden a asumir en el hogar, la familia, el trabajo, la comunidad y sus propios proyectos personales.

En muchos casos, esto está relacionado con haber crecido bajo una disciplina muy exigente, con la idea de que debemos cumplir, responder por todos y colocar nuestras propias necesidades en segundo plano.

La culpa de pedir ayuda

La dificultad para pedir apoyo puede estar relacionada con experiencias previas, aprendizajes y patrones adquiridos a través de la educación, la familia y la sociedad.

Muchas personas aprenden desde temprana edad que deben ser fuertes, resolver todo y no mostrar cansancio o vulnerabilidad.

Con el tiempo, esa autoexigencia puede convertirse en una carga. En ocasiones, nos exigimos tanto que dejamos de escuchar nuestras propias necesidades, emociones y deseos más profundos.

Buscar apoyo profesional

Laura, pedir ayuda no significa que estés fallando; demuestra que estás reconociendo que tu bienestar también merece atención.

Te sugiero que empieces con un terapeuta. Puede ser un psicólogo, un trabajador social o un profesional con entrenamiento en terapia cognitivo-conductual y atención plena.

Este tipo de apoyo puede ayudarte a comprender mejor tus emociones, reconocer tus pensamientos y aprender nuevas formas de responder ante las situaciones que generan estrés.

También puede ayudarte a desarrollar mecanismos de afrontamiento. Son herramientas saludables para manejar las dificultades, reducir la tensión emocional y enfrentar los retos diarios de una manera más equilibrada.

Además, trabajar la autocompasión puede ser fundamental. Esto significa aprender a tratarte con más comprensión y amabilidad, reconocer que eres humana y que no tienes que hacerlo todo a la perfección para ser una buena madre, esposa y persona.

Los psiquiatras estamos entrenados en el manejo de medicamentos que pueden ayudar a disminuir la ansiedad cuando es necesario. La mayoría de estos tratamientos no generan adicción ni dependencia.

Sin embargo, cada persona puede responder de manera diferente. Por eso, siempre deben indicarlos y supervisarlos según las necesidades de cada uno. Cuando se requieren, pueden ayudar a mejorar los síntomas y la calidad de vida.

Herramientas para empezar desde casa

Puedes comenzar con pequeños cambios diarios que te ayuden a recuperar tu energía y bienestar:

  • Practica la gratitud, reconociendo cada día aquello que valoras y todo lo que te brinda bienestar.

  • Realiza actividad física de acuerdo con tus posibilidades y a tu propio ritmo.

  • Practica una meditación sencilla, enfocándote en tu respiración y conectando con el momento presente.
  • Realiza tus actividades cotidianas con atención plena; por ejemplo, cuando tomes un vaso de agua, disfrutes del baño o percibas los aromas del jabón, champú, crema o humectante.

  • Aprende a enseñar y delegar responsabilidades dentro del hogar con amor, pero también con firmeza, recordando que no tienes que asumirlo todo sola.

  • Practica la autocompasión y recuerda que cuidar de ti misma también es una manera de preocuparse por tu familia.

  • Mantén la esperanza, la fe y la confianza en que es posible recuperar tu bienestar y volver a sentirte conectada contigo misma y con quienes amas.

 

Dr. José G. Bejarano, MD

 Psiquiatra Certificado en EE.UU.

 713-351-7360

En que te ayudamos

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Bienestar con Estilo Magazine © 2026. Todos los derechos reservados.

Desarrollado por Ecuasitios Rediseño Juan Garcia