03 Jul 26

Ilustración: Generada con IA (Gemini).

Les escribo porque me encuentro en una situación que me genera mucha impotencia. Mis padres tienen 60 años de edad y se resisten a cuidar su salud. A pesar de que ambos todavía trabajan y se mantienen activos, me preocupa ver cómo descuidan su estado físico. Los dos tienen prediabetes. Incluso, mi mamá es hipertensa. A ellos les falta la fuerza de voluntad necesaria para dejar los dulces y los carbohidratos. Tampoco hacen ejercicio y comen a cualquier hora.

Mi mayor temor no es solo el presente, sino el futuro. Sé que una complicación seria (como un infarto, un derrame cerebral o el avance de la diabetes) podría cambiarles la vida por completo. Aunque hoy son independientes, me aterra la posibilidad de que se enfermen de gravedad y se conviertan en personas dependientes, una situación para la que ninguna familia está preparada.

Tengo 27 años y estoy construyendo mi propio hogar. No quiero que mis padres padezcan enfermedades que se pueden prevenir. Por esa razón, me gustaría que esta carta la responda un médico geriatra que nos ayude a entender cómo manejar el cuidado de padres mayores:

1. ¿Por qué a los adultos de esta edad les cuesta tanto adoptar hábitos saludables?
2. ¿De qué modo puedo intervenir con mis padres sin que piensen que los trato como niños? A veces siento que, mientras más les insisto, más se resisten.
3. ¿Cuál es el impacto de no frenar a tiempo la prediabetes y la hipertensión a esta edad?
4. ¿El estrés laboral puede influir en que busquen refugio en la comida o en los dulces?
5. ¿Cuál debería ser mi siguiente paso para ayudar a mis padres y, al mismo tiempo, aprender de esta experiencia?

 

Alfredo,

Guayaquil – Ecuador

RESPUESTAS:

Estimado Alfredo, entiendo la preocupación y la impotencia que sientes en este momento de tu vida cuando te preguntas: ¿Por qué mis padres se resisten a cuidar su salud?

Es muy noble de tu parte querer asumir con amor el cuidado de tus padres mayores, en especial ahora que estás construyendo tu propio camino y buscas la forma de fomentar hábitos saludables.

A continuación, daré contestación a cada una de tus inquietudes para ayudarte a comprender y sobrellevar esta situación de la mejor manera.

1- Te digo que no solo se trata de los hábitos alimenticios. En relación con la salud en la tercera edad, es difícil adaptarse a una serie de cambios que implican asimilar el paso del tiempo, por mil y una razones, sobre todo cuando la persona es muy independiente y siente que se la quiere dirigir porque está envejeciendo. Además, recuerda el dicho: “Genio y figura, hasta la sepultura”. 

2- Efectivamente, mientras más insistes, más se resisten. ¿Cómo puedes intervenir? Buscando a alguien que tenga ascendencia sobre ellos: algún familiar, un amigo de siempre, o un colega y compañero de trabajo con el que puedas canalizar tus inquietudes acerca de su salud y alimentación.

3- El impacto de no frenar las patologías es crítico para la prevención de la dependencia. La diabetes es una enfermedad metabólica que trae graves complicaciones cuando no se mantiene a raya con un régimen nutricional y rutinas de actividad física. En cuanto a la hipertensión, también es necesario seguir un plan médico que les permita vivir hasta una edad avanzada con total estabilidad.

4- El estrés laboral influye en la búsqueda de dulces, aunque diría que no es la única causa. El consumo de dulce es un hábito que nos acompaña desde la infancia, sobre todo a los ecuatorianos. ¿Cómo manejarlo? Hay que hacerles saber que existe una corriente nutricional orientada a la «comida sana» con la que —como su nombre lo indica— se juega con los sabores. En ese menú encontrarán opciones saladas o dulces exquisitas que no elevan el azúcar, el colesterol ni los triglicéridos. Se darán cuenta de que todo consiste en la forma de preparar y utilizar los nutrientes que la naturaleza nos ofrece.

5- ¿Cuál es tu siguiente paso? Sugerir la visita a una nutricionista o acudir a un especialista en geriatría y bienestar familiar por intermedio de otra persona. También es importante aprender de esta experiencia en beneficio propio, pues el envejecimiento de los padres es el mejor espejo para elegir cómo queremos vivir esa época. Este es un fenómeno universal e individual, y podemos escoger cómo llegar a él con la mejor calidad de vida.

 

Dr. Aldo Guevara D’Aniello

Geriatra y Gerontólogo

Teléfono:  (+593) 99-951-3229

Correo: contacto@bienestarconestilo.com

En que te ayudamos

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Bienestar con Estilo Magazine © 2026. Todos los derechos reservados.

Desarrollado por Ecuasitios Rediseño Juan Garcia